Las denominadas Tecnologías de la Información y las
Comunicaciones (TIC) ocupan un lugar central en la sociedad y en la economía del
fin de siglo, con una importancia creciente. El concepto de TIC surge como
convergencia tecnológica de la electrónica, el software y las
infraestructuras de telecomunicaciones. La asociación de estas tres tecnologías
dan lugar a una concepción del proceso de la información, en el que las
comunicaciones abren nuevos horizontes y paradigmas.
El capítulo realiza una descripción de los objetivos de cada una
de estas tecnologías, sentando las bases para las fases futuras del curso. Se
explican sus conceptos fundamentales y se repasa el estado del arte de la
electrónica, el software y las infraestructuras de
telecomunicaciones.
El último epígrafe muestra que la convergencia no es sólo
tecnológica, sino que los sectores a que dan lugar cada una de estas tecnologías
-las telecomunicaciones, la informática y el audiovisual- también están
convergiendo en los nuevos mercados, llegando incluso a configurarse un nuevo
sector de actividad, dotado de una gran relevancia económica: el sector
multimedia.
CONCEPTO
Se denominan Tecnologías de la Información y las
Comunicaciones, en adelante TIC, al conjunto de tecnologías que
permiten la adquisición, producción, almacenamiento, tratamiento, comunicación,
registro y presentación de informaciones, en forma de voz, imágenes y datos
contenidos en señales de naturaleza acústica, óptica o electromagnética [1]. Las
TIC incluyen la electrónica como tecnología base que soporta el desarrollo de
las telecomunicaciones, la informática y el audiovisual.
Vamos a profundizar en esta definición a partir de los elementos
que en ella se citan, los cuales quedan explicados en la figura 1.
Figura 1. El Proceso de Información
Afirmar el carácter de tecnología para este campo del
conocimiento y actividad profesional significa que estamos considerando de forma
integrada:
- Una base teórica propia que sistematiza un conjunto de conocimientos científicos que proceden de distintas disciplinas básicas (Física, Matemáticas, etc.) y aplicadas (Electrónica, Teoría de la Señal, Algorítmica, etc.).
- Un conjunto de técnicas, en el doble sentido de la palabra como artificio y método, que permiten diseñar, construir, fabricar, operar y evaluar sistemas complejos de tratamiento de la información.
- Un impacto socioeconómico y cultural profundo que afecta a todos los sistemas sociales y modos de vida.
La convergencia de las tecnologías y los conocimientos
científico-técnicos involucrados en la electrónica, la informática y las
telecomunicaciones es una realidad fácil de observar al analizar los sucesivos
cambios de planes de estudio que han ido cursando los titulados de las
respectivas Ingenierías en la última década. Sin embargo, esta convergencia no
ha venido acompañada hasta ahora por una convergencia de los mercados.
Esta situación se ilustra en la figura 2, donde se presentan las
grandes áreas de conocimiento procedentes de estas disciplinas y su progresiva
fusión en lo que hemos denominado Tecnologías de la Información y las
Comunicaciones.
Figura 2. Convergencia de Conocimientos
La información la podemos clasificar en:
- Voz: Mecanismo primario para la comunicación humana. Es de naturaleza acústica.
- Imágenes: Al igual que la voz, es un mecanismo primario para la comunicación humana, si bien lo que distingue a ambas clases es su mayor potencial comunicador. Es de naturaleza óptica.
- Datos: Información en forma numérica. Pertenecen a esta clase de información, los datos contenidos en una base de datos o los datos registrados por un sismógrafo. Es de naturaleza electromagnética.
Estos tres tipos de información pueden presentarse en formato
analógico o digital. Una información analógica se representa mediante
infinitos valores, mientras que la información digital sólo puede tomar
dos valores "0" o "1". Se denomina digitalización al proceso de
conversión de una señal analógica en digital. Estos dos escenarios quedan
reflejados en la figura 3. El modem es un sistema electrónico que
convierte las señales digitales generadas por un ordenador en una señal
analógica apta para ser transmitida por una línea telefónica.
Una observación importante es que los datos en su origen son una
señal digital y que la voz y las imágenes se pueden convertir en datos una vez
digitalizadas. Asimismo, también conviene señalar que una vez digitalizadas las
señales de voz e imágenes pueden ser tratadas homogéneamente mediante un
ordenador, si bien ambos tipos de datos difieren en la capacidad de proceso
requerida.
Figura 3.
Clases de Información
Cada uno de estos tipos de información se caracteriza por la
cantidad de información que incorporan, esto es, por el ancho de banda y
velocidad de transmisión que requiere su transporte; a mayor
cantidad de información, mayor ancho de banda y velocidad de transmisión
requeridos. Así, la voz es la que menos ancho de banda ocupa y las imágenes la
señal que más. El ancho de banda es la mayor restricción con que se encuentran
actualmente las TIC, por lo que en su resolución se centra gran parte de las
actividades de Investigación y Desarrollo que está acometiendo el sector de las
TIC.
Las TIC tienen sus orígenes en las llamadas Tecnologías de la
Información (Information Technologies o IT), concepto aparecido en
los años 70, el cual se refiere a las tecnologías para el procesamiento de la
información: la electrónica y el software. Este procesamiento se realizaba casi
exclusivamente en entornos locales, por lo que la comunicación era una función
poco valorada. Por otra parte, la estrategia centralista de las corporaciones,
hacía compatible la existencia de un departamento de sistemas de información
centralizado en una única máquina.
Las nuevas formas de trabajo y la globalización de la economía
imponen la necesidad del acceso instantáneo a la información y por tanto, de
interconectar las distintas redes que se han ido creando, diseñándose nuevas
arquitecturas de sistemas, en las que la función de comunicación es de igual
importancia o superior por lo estratégico de la disponibilidad instantánea de la
información. A esto se añade, la existencia de unas infraestructuras de
comunicación muy extendidas y fiables y un abaratamiento de los coste de
comunicación lo que estimuló la aparición de nuevos servicios adecuados a las
estrategias de las corporaciones. La comunicación instantánea es vital para la
competitividad de una empresa, en un mundo en que la información se convierte en
un input más del sistema de producción.
El uso y el acceso a la información es el objetivo
principal de las TIC. El manejo de la información es cada vez más dependiente de
la tecnología, ya que los crecientes volúmenes de la misma que se manejan y su
carácter claramente multimedia obligan a un tratamiento con medios cada vez más
sofisticados. El acceso a redes como Internet mediante ordenadores personales o
la complejidad de los sistemas bancarios y de reservas aéreas totalmente
informatizados son pruebas evidentes de que sin la tecnología el uso de la
información sería imposible en la actualidad.
En conclusión, la causa de la aparición de las TIC, fusión del
tratamiento y de la comunicación de la información, es que se produce un
proceso de convergencia tecnológica de distintas áreas de conocimiento y
aplicación, la electrónica, la informática y las telecomunicaciones que, si bien
hasta comienzos de la década de los setenta se desarrollaban independientemente,
hoy día están estrechamente relacionadas entre sí.
Existen múltiples factores de índole tecnológico que explican la
convergencia de la Electrónica, la Informática y las Telecomunicaciones en las
TIC. Pero todos se derivan de tres hechos fundamentales:
- Los tres campos de actividad se caracterizan por utilizar un soporte físico común, como es la microelectrónica.
- Por la gran componente de software incorporado a sus productos.
- Por el uso intensivo de infraestructuras de comunicaciones que permiten la distribución (deslocalización) de los distintos elementos de proceso de la información en ámbitos geográficos distintos.
La microelectrónica, frecuentemente denominada
hardware, está residente en todos las funcionalidades del proceso de
información (figura 1). Resuelve los problemas relacionados con la interacción
con el entorno como la adquisición y la presentación de la información, mediante
dispositivos como transductores, tarjetas de sonido, tarjetas gráficas, etc. No
obstante, su mayor potencialidad está en la función de tratamiento de la
información. La unidad fundamental de tratamiento de la información es el
microprocesador, que es el órgano que interpreta las órdenes del
software, las procesa y genera una respuesta. La microelectrónica también
está presente en todas las funciones de comunicación, almacenamiento y
registro.
El software traslada las órdenes que un usuario da a una
computadora al lenguaje de ejecución de órdenes que entiende la máquina. Está
presente en todos las funcionalidades del proceso de la información, pero
especialmente en el tratamiento de la información. El hardware sólo
entiende un lenguaje que es el de las señales eléctricas en forma de tensiones
eléctricas, por lo que es necesario abstraer de esta complejidad al hombre y
poner a su disposición elementos más cercanos a sus modos de expresión y
razonamiento.
Las infraestructuras de comunicaciones constituyen otro
elemento base del proceso de información, desde el momento en que alguna de las
funcionalidades resida en un lugar físicamente separado de las otras. Para
acceder a esta función hay que utilizar redes de comunicación por las que viaja
la información, debiéndose asegurar una seguridad, calidad, inexistencia de
errores, rapidez, etc.

En la figura 4 vemos cómo se combinan estos tres elementos
soporte de las TIC para proporcionar al usuario servicios a través de las
aplicaciones. La capa de aplicaciones es una integración adecuada de
tecnologías dispuestas de forma que el acceso y uso de los servicios sea
intuitivo y sencillo para el usuario, de manera que le abstraiga de la
complejidad tecnológica residente en el servicio.
[1] Varios Autores, Formación de
técnicos e investigadores en tecnologías de la información, Los Libros de
Fundesco, Madrid, 1986.